El parque está sombrío, y la alameda
desierta de los niños que se fueron.
La lluvia, la borrasca han dispersado
a todos a sus casas.
En mi estudio
tu ausencia juega, triste, con los libros
que te han ido supliendo; tus pupilas
leen, inexistentes, los volúmenes.
Porque tú no venías, las lecturas
llenaron mis jornadas, por tu falta
traduje mil poemas.
Hijo mío,
su tinta es ya tu pelo, sus cubiertas
los rostros de tu ánimo mudable.
Discúlpame, debiera haber buscado
tu risa con más celo; con ahínco,
tu mirada de asombro ante las cosas.
Vicariamente vives en las páginas
de hombres que he reescrito en esta lengua
que tú nunca hablarás.
Callado quedas,
mudo entre las vidas que no han sido.
Los versos, las angustias, las metáforas
también los hijos son de tu silencio.
Llueve como en mi infancia, y te recuerdo
en charcos que pisaba con tus botas.
desierta de los niños que se fueron.
La lluvia, la borrasca han dispersado
a todos a sus casas.
En mi estudio
tu ausencia juega, triste, con los libros
que te han ido supliendo; tus pupilas
leen, inexistentes, los volúmenes.
Porque tú no venías, las lecturas
llenaron mis jornadas, por tu falta
traduje mil poemas.
Hijo mío,
su tinta es ya tu pelo, sus cubiertas
los rostros de tu ánimo mudable.
Discúlpame, debiera haber buscado
tu risa con más celo; con ahínco,
tu mirada de asombro ante las cosas.
Vicariamente vives en las páginas
de hombres que he reescrito en esta lengua
que tú nunca hablarás.
Callado quedas,
mudo entre las vidas que no han sido.
Los versos, las angustias, las metáforas
también los hijos son de tu silencio.
Llueve como en mi infancia, y te recuerdo
en charcos que pisaba con tus botas.
Comentarios
Todo el poema destila una belleza muy singular.
Mi aplauso, silente.
Un abrazo
Felicidades, Antonio.
Ex corde,
Jesús Cotta
de hombres que he reescrito en esta lengua
que tú nunca hablarás.
No consigo entender estos versos
El poema es bellísimo querido amigo.
Un saludo.
Enhorabuena de nuevo y gracias por seguir compartiendo estos poemas.
El poema es hermosísimo y recoge muy bien una idea que hace años planteó el psicólogo Erikson, la de que una tarea fundamental de la etapa adulta es la de trascender nuestra propia existencia. Él lo denominó generatividad, y la forma más clara de alcanzar esa generatividad es teniendo hijos y criándolos. Sin embargo, hay otras vías: educando a la infancia, escribiendo o traduciendo un poema, o simplemente fabricando con tus manos una mesa sobre la que alguién los escribirá.
Un abrazo
Me pasa con algunos poemas.
Hoy he vuelto a leerlo y vuelvo a felicitarte.
"
Footfalls echo in the memory
Down the passage which we did not take
Towards the door we never opened
Into the rose-garden."
"
Go, said the bird, for the leaves were full of children"
Estos niños que aquí no vienen.
Enhorabuena.
Un abrazo
http://tropicodelamancha.blogspot.com
Aguardo con fervor otra lírica estampa de tu imaginación, de tu sensibilidad, tan destilada. Tu verso tiene, a todas luces, ojos de niño a ras de cielo, buena salud de libro entre las manos, tiene semblante de patio embelesado que admira a aquella niña que está poniéndole agua a las rosas.
Cuídate mucho, inventor de belleza. Necesito envidiarte, amar cada palabra del poema como un rayo incesante, mortal y rosa, como ese don de la ebriedad tan nuestro.
P.D.: El díptico de cierre es todo un ejemplo de maestría y alma que equivale, sin duda, a un libro entero.
Un abrazo
en charcos que pisaba con tus botas".
Yo me quedo enredada en estos versos finales. Realmente hermosos.
Marta
Enhorabuena!