En vez de dar mi nombre a cuantos libros
apilan mis estantes
fijándolo en sus páginas primeras,
más correcto sería que mi piel
ostentara sus títulos, grabados
con la tinta indeleble del afecto.
Pues soy lo que ellos me trajeron.
Sus líneas tatuaron a mi alma.
Comentarios
Se vea o no se vea, algunos dejan marca. "Soy lo que ellos me trajeron".
Ahora me doy cuenta de que yo nunca he tenido un exlibris y, sin embargo, a algunos libros sí les pongo nombre y fecha por dentro, como a los anillos importantes:-)
Preciosa imagen iluminada en estos versos. Te felicito
Amén, si se le puede decir amén a un poema. Precioso.
Abrazo grande.