Vivamos, Lesbia mía, amémonos
y nunca nos importe un solo as
todo cuanto murmuren los ancianos.
Los soles que declinan luego pueden
salir una vez más, pero nosotros,
apenas que decline nuestra luz
tendremos que dormir noche perpetua.
Entrégame mil besos, después cien,
y, luego ya, otros mil, y cien de nuevo,
otros mil más aún, luego otros cien.
Después, cuando sumemos muchos miles,
para ignorar la cuenta la liaremos,
no nos vaya a aojar un envidioso
sabiendo cuántos fueron nuestros besos.
Viuamus, mea Lesbia, atque amemus,
rumoresque senum seueriorum
omnes unius aestimemus assis.
Soles occidere et redire possunt:
nobis, cum semel occidit breuis lux,
nox est perpetua una dormienda.
Da mi basia mille, deinde centum,
dein mille altera, dein secunda centum,
deinde usque altera mille, deinde centum.
Dein, cum milia multa fecerimus,
conturbabimus illa, ne sciamus,
aut nequis malus inuidere possit,
cum tantum sciat esse basiorum.
Comentarios
salir una vez más, pero nosotros,
apenas que decline nuestra luz
tendremos que dormir noche perpetua".
Genial este poema tuyo, aunque su versión no se queda atrás. Si es que para traducir poesía hay que ser poeta como este muchacho:-)
Mi favorito es "Odi et amo", a pesar de no conocer tu original. Es cortito pero tiene tela.
Un beso amistoso (aunque después de tantos miles sea muy poquita cosa, yo te lo mando con afecto:-)
Déjame que te bese
mil veces más
y que cuando termine
vuelva a empezar.
Pero te advierto:
siempre pierdo la cuenta
cuando te beso.
estupenda seguidilla?
Un abrazo.
Saludos.
¿Qué os pasa hoy?
Conste que es un mareo consentido y encantado.
Pues nada, sumo otro beso mas.
Amémonos, Lesbia mía
y olvida al viejo cotilla.
Se pone el sol, luego brilla,
pero cuando a nuestro día
se le apaga ya el candil
noche nos espera fría.
Dame un bes, cien y mil,
y haz de la cuenta un borrón,
que al saberse cuántos son
no nos hagan brujería.
Rafael Herrera
A.Serrano Cueto: tu comentario ya es el punto álgido del tema, con la copla al viento.Lo dicho ¿qué os pasa hoy? Me parto de la risa.
Un beso, por salados
Muy buena la décima dieciochesca, Rafael. Mandaré con efecto retroactivo unos alguaciles a que prendan al plagiador.
Para ti, Tibulo, Antonio, y cuantas coplas y cuplés quieras. Dejaremos aquí algo de Propercio pasado por Pound próximamente.
Empapa tus pulmones de vino, que la estrella está girando
y la estación es dura, y todo tiene sed con el calor,
y se oye a la cigarra cantora entre las hojas…
y florecen los cardos, y las mujeres ahora son más pérfidas,
y los hombres más débiles, pues Sirio su cabeza y sus rodillas
quema.
P.D.: Completamente de acuerdo contigo, Antonio. La versión de Van Morrison, la mejor con creces.
Juan Manuel, este Alceo suena muy bien. Siempre me han gustado las cigarras que cantan en los versos griegos. Por cierto, lo de las mujeres pérfidas tiene que ver con el siguiente catulo que comparecerá en esta página...
asida de mis cabellos
y mil y ciento tras ellos
y tras ellos mil y ciento
y después
de muchos millares, tres;
y porque nadie los sienta
desbaratemos la cuenta
y contemos al revés.
Cristóbal de Castillejo
Avísame también cuando salga la colección de traducciones que me dices, porque me interesa mucho.
Un cordial saludo