Prosigo la serie de poemas escritos por mis alumnos del taller de poesía de la Escuela de Escritores. En esta ocasión, quien visita el blog es María Ruiz. María es una fina lectora autora de obra aún escasa que se filtra entre los resquicios de su rutina laboral y los deberes familiares. Este poema me gusta todo él, pero especialmente su final.
Sueñas de madrugada claros versos.
Al alba su recuerdo se ha velado
y la instantánea prendida queda,
perdida como el tiempo que te roba
la oficina. Papeles y teléfonos
se imponen entre sueños sumergidos.
La poesía, ese gato huraño que te ronda,
se escapa por tejados siempre ajenos.
Comentarios
Felicidades a María y gracias a ti, por mostrárnosla.
Un beso.
Una curiosidad, Antonio: el otro día, en la pérgola, escuchando a Jesús Cotta y Jabo H. Pizarroso hablar de Maiakovski, observé que dos señoras, delante de mí, tenían unos folios impresos que leían con atención. Cotilla yo, eché el ojo y se tratada de tu entrada sobre Francisco Barrionuevo, con todos los comentarios también impresos.
No me atreví a preguntar quiénes eran. En todo caso, el blog convertido en papel para poder ser llevado a todas partes. Al final, en lugar del libro digital, acabará imponiéndose el blog en papel...
Un abrazo.