LOS DOS REYES
El rey Eochaid fue, una tarde, a un bosque
al oeste de Tara. Hacia su reina
yendo al galope, adelantó a sus hombres
cansados de luchar, que con ganado
cautivo caminaban por el lodo,
y donde el hayedo era una luz verde
con el azul de la hiedra sobre el suelo,
halló un ciervo más blanco que la nata,
del color del océano los ojos.
Pues cortaba el camino y parecía
más alto que cualquier ciervo del mundo,
sentóse en su caballo tembloroso
y luego picó espuelas; pero el ciervo
se inclinó y corrió hacia él; pasó rasgando
la ijada del corcel. Tambaleándose,
el rey sacó su espada y con la punta
al ciervo señaló. Cuando chocaron
asta y acero, el asta resonó
como si fuera plata, con un ruido
terrible, musical y milagroso.
Enzarzada aquel asta con la espada,
tiraron y lucharon como un ciervo
y un unicornio, juntos, que pisaran
los Montes Africanos de la Luna;
hasta que al fin las dobles astas, vueltas,
dieron sobre la sola, atravesando
del corcel las entrañas. El rey Eochaid
dejó caer la espada, y entre sus recias
manos tomó las astas y miró
con fijeza a los ojos verde mar,
y de aquí para allá fueron sus pasos
hasta que todo se sumió en el cieno.
Comentarios
“He is full of the middle ages and helps me to get back to the definite and the concrete away from modern abstractions. To talk over a poem with him is like getting you to put a sentence into dialect. All becomes clear and natural.” Pero creo que volver al “definite and concrete” para Yeats implicaba volver de alguna forma al estilo de las traducciones y adaptaciones de los textos originales, más que a los verdaderos originales.
Para mi también es interesante el idea de la habilidad de Lady Gregory como “traductora” al dialecto, simplificando y filtrando los pensamientos confusos de Yeats.
Huelga decir cuanto me gusta la traducción.
Lo mismo me pareció de algunas obras de teatro, como "El huevo de la garza".
Hay un transfondo más amplio, teosofía, religiones orientales, la mística...
Y sin embargo, yo diría que no le falta un sabor irlandés... la melancolía, el sentimiento de pérdida...
También la aparición, la imagen del principio, es una maravilla: "y donde el hayedo era una luz verde/
con el azul de la hiedra sobre el suelo,/ halló un ciervo más blanco que la nata".
Recrean algo que yo no conozco bien y, sin embargo, haces fácil aproximarse a ese sonido lejano y encantado. El comentario de Barrach y los otros me hacen vislumbrar algo de una laguna inmensa que la ignorancia hace mucho más misteriosa:-)
Gracias.
Usted tiene razón, pero alejarse del romanticismo irlandés no es lo mismo que alejarse de lo irlandés. A pesar de la influencia de Pound los motivos y arquetipos vienen del mundo literario de las antiguas sagas irlandeses, pero ya se ve más la influencia del simbolismo. Aquí le mando “the song of wandering Aengus” – http://www.youtube.com/watch?v=BgIm0x4mgIc.
No conocía este poema de Yeats, gracias por compartirlo. Un abrazo,
Braenwyn / Gaela
Mientras que en la poesía simbolista de Yeats, esos hechos y seres, se entienden como símbolos de las transformaciones del espíritu, o también generalmente como pasos hacia la sabiduría, o hacia estados superiores de conocimiento.
En las sagas, la muerte se entiende como un tránsito del alma (con el cuerpo incluso) al mundo de los dioses; en Yeats, como el paso a un grado mayor o supremo de conocimiento.
Es decir, ello mediante una traducción del argumento a símbolos concretos de los procesos del conocimiento. Así no es improbable que el ciervo blanco= “la sabiduría”, la espada=“la poesía”...las astas....etc...de tal manera que el combate es el del espíritu por alcanzar un estado de conocimiento superior, con el uso de la poesía como herramienta de acceso a esa sabiduría.