Es María Girón otra de mis alumnas del Taller de Poesía, cuya segunda edición clausuraremos mañana. Este poema obedece a un ejercicio que puse algún tiempo, consistente en la creación de una estrofa, repetida tres o más veces hasta componer un poema. Pero aunque surgiera como "tarea", su texto se sostiene por sí solo, y confirma su buen oído:
MIRADA
Caminar, y los ojos
sin ver
lo que ofrece la vida.
Sencillo goce
que la costumbre hurta a la mirada.
Descifrar en tu rostro,
sentir
cómo el fuego crepita.
Inadvertida,
deletreo tu nombre entre mis labios.
A los ojos se asoma,
amor,
la persona que somos.
Permite ver
desde el fondo la sombra más oculta.
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