
Era Álvaro Cunqueiro un enorme admirador de Shakespeare, devoción que dejó expresada en multitud de páginas de su obra, tanto en castellano como en gallego. Esta noche me acordaré de él en la representación al aire libre de Medida por medida en los jardines de uno de los colegios, pasada la ribera del Cam, precisamente hoy que varios periódicos andaluces se hacen eco de la reedición de sus deliciosas Historias gallegas en la editorial Paréntesis.
En la fotografía, Álvaro Cunqueiro, Josep Pla y Gonzalo Torrente Ballester ante el restaurante El Mosquito de Vigo, donde Manuel Gregorio González, el mayor cunqueiriano del antiguo Reino de Galicia para abajo, y un servidor, brindamos con albariño por Don Álvaro tras la presentación del libro en la ciudad de cuyo periódico, El Faro, fue tantos años director nuestro autor. No es la Taberna de la Sirena de Shakespeare, pero tampoco está mal...
Comentarios
Un cordial saludo.
Ignacio Chasco.
Te aliento a seguir y te mando un saludo afectuoso desde Sevilla también. Gracias. Ignacio.