Una segunda composición de Leyenda y otros poemas. Tiene ya algunos años:
EL eco de una voz que jamás he escuchado,
las huellas de unos pies en la nieve imposible,
la herida producida por el pálido acero
que es aún sólo el hierro que reposa en la mina.
Esta sala terrible, estos sueños que imploran
un lugar en la noche donde incubar el pánico,
estas palabras dulces, traidoras como dagas,
esta seducción de lo que luego destruye.
Canción del torbellino que taladra mi cráneo,
canción ritual, plegaria, amada abyecta música,
la sala donde hiede cada nombre de un ídolo,
su impuro candelabro de brazos como días.
Comentarios
Quizá casi todos los versos tengan algo de "esta sala terrible,estos sueños que imploran
un lugar en la noche donde incubar el pánico".
Preciosos alejandrinos.
Yo uso a veces el alejandrino conscientemente, y otras se me cuela. De Berceo a Rubén, pasando por tantos otros (me vienen al pensamiento ahora los salmos de las rosas de Valverde, un poema que me gusta mucho) creo que algunos de sus ritmos tienen un sitio en nuestra memoria, auque ese sitio no esté muy frecuentado.
Espero ese nuevo poema;-)
Un beso.