Sobre el olivo móvil que se aleja,
la copa de otro árbol más veloz:
un bando de estorninos.
Raudo espejo del otro,
sombra aérea que arraiga,
como aquel, en la huida.
Sobre el olivo móvil que se aleja,
la copa de otro árbol más veloz:
un bando de estorninos.
Raudo espejo del otro,
sombra aérea que arraiga,
como aquel, en la huida.
Comentarios
Un afectuoso abrazo
Un abrazo, poeta.
Saludos cordiales.
La mirada discurre minuciosa y tranquila. Qué difícil es conseguir esto.
Saludos,
Marta
Saludos.