Cuando escribo tu nombre
mi mano late
con un aire que nunca
bailó ella antes.
Cómo desliza,
con gracia que le prestas,
sobre el papel la tinta.
(Estos versos pueden tener veinticinco años)
Cuando escribo tu nombre
mi mano late
con un aire que nunca
bailó ella antes.
Cómo desliza,
con gracia que le prestas,
sobre el papel la tinta.
(Estos versos pueden tener veinticinco años)
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