
Recibí hace ya varias semanas este libro, sobre el que era mi intención hacer aquí una breve reseña, y ahora me llega la convocatoria de su presentación, sin que me haya dado tiempo a escribir de él.
Diré entonces que Epitafio de Ritsos es un libro emocionante, que trasciende una tragedia (la muerte de un joven y el dolor de su madre), y que ha sido insólitamente traducido al español: primero en una traducción ajustada (directa del griego moderno) y a continuación romanceada, con esa forma que tan bien le viene al contenido. Lo primero lo debemos a Juan José Tejero, lo segundo a Manuel García, que sólo quiere posar de "versificador" cuando lo cierto es que es mucho más que eso lo que nos ofrece.
La edición es una joyita (le hubiera gustado a JRJ, cuyo nombre da título a la colección que la publica), y la tipografía griega que despliega, que imita la escritura a mano de esa lengua hija de la que hablarían los dioses olímpicos, es muy hermosa.
Recomendado queda este Epitafio.
Comentarios
Por cierto, la fuente está bien, pero cuidado con las caligráficas griegas, que son muy especiales, la mayoría recreaciones históricas. La tipografía griega es caligráfica hasta el final del XVIII y el señor Bodoni. El efecto puede ser parecido a editar a Juan Ramón en una flamante fraktur Duc de Berry. Por fortuna y que yo sepa, nadie lo ha hecho aún, aunque ya todo es posible :-)
Abrazos.
Un abrazo.
Estoy de acuerdo contigo, Juan Manuel. De hecho, cuando llegó el momento de elegir una tipografía griega me asaltaron las dudas, y al final preferí encargar una copia unicode de la letra manuscrita del propio Ritsos, de bellos trazos bizantinos. Él se ganó la vida durante unos años ejerciendo de calígrafo y con esta letra escribía también sus propios libros y cartas.
Me encantaría veros por allí. Un saludo y gracias otra vez, Antonio.
Abrazos a todos.
Muchas gracias de mi parte también por haber dado publicidad tanto a la presentación como al libro. Esperemos que transcurra todo con perfecta normalidad el viernes. Algunos ya te han tachado de "revisionist" como han tachado a Roy Foster y Ruth Dudley Edwards. Será por exceso de Yeats, seguro, pero estás en buena compañia.
Un abrazo