
He caminado a solas por el puente,
mas he ignorado al río que, debajo,
estancado en su correr, daba al badajo
repique de su muerte en el poniente.
He escapado a la mella de su diente,
su queja no me ha dado un solo tajo,
y si alguna angustia alguna vez me trajo
hoy me ha sido del todo indiferente.
Siempre he querido ver sin inmutarme
el llanto de la vida; ajena, al lado,
la muerte en sus innúmeras falúas.
Pasar sobre las aguas sin mojarme,
cruzar por la existencia acorazado
como un erizo herido por sus púas.
(Farewell to Poesy, Pre-Textos, 2002)
Comentarios
Saludos.
Braenwyn/Gaela
Aviso de la corriente
con trepidante trabajo
va desdentando a destajo
la encía del sonriente.
Como cristal o serpiente
la anhelábamos debajo;
lejos, como el espantajo,
si se vuelve impertinente.
Y no hay angustia que alarme
a quien escucha extasiado
el lenguaje de las grúas.
Ya quisiera disfrazarme
-seco y a salvo del vado-
del erizo que insinúas.