La cosa está que arde. En el trabalenguas o volcán islandés y en los aeropuertos de casi toda Europa. Dejo aquí algunas fotos de mi viaje a la isla hace cuatro años, con volcanes y cráteres y campos de lava. Curioso: aquella vez hubimos de recortar nuestro viaje porque hacíamos escala en Londres, con destino a Reikiavik, justo el día en que unos islamistas atentaban y como consecuencia se cerraban los aeropuertos británicos. Ahora no sé si podré ir unos días a Irlanda, como tenía previsto, o si tendré que quedarme varado por culpa de la nube de ceniza islandesa.
Comentarios
Los nubarrones pasarán, como todo en esta vida.
Un abrazo
Tiene que ser un paisaje fascinante el de Islandia...
Abrazos.