Como a varios amigos les ha sorprendido el comienzo de la reseña de Babelia en lo relativo a la traducción, he añadido algunas observaciones a la anterior entrada. En cualquier caso, aquí no hay trampa ni cartón. Ahí está el libro, y en edición bilingüe, para valerse solo. Por lo demás, y obviando el eliotiano "criticar al crítico", sería necio extenderme sobre el asunto.
Comentarios
Pero las cosas hay que decirlas claras, enseñar las cartas, y no recurrir al magín o al por cima, entrañables y terruñeras palabras, por cieto.