Ir traduciendo morosamente los poemas, o mejor dicho los fonemas encadenados, de Gerald Manley Hopkins.
Corregir pruebas de Victoria, de Conrad, tras disfrutar en primicia del prólogo de José Manuel Benítez Ariza que acompañará a la novela.
Preparar otro prólogo, sobre William Blake, para la biografía o semblanza de éste que hizo Chesterton.
Releer a Borges, todo lo relacionado con la Argentina.
Escribir desaforadamente poemas a un ritmo y con una intensidad que me han sido desconocidos durante mucho tiempo.
Comentarios
Mírame a mí, que ando atascado con mi "maleta" a cuestas en la estación de las dudas.
Un fuerte abrazo.
Elías
Un placer (de verano y otras estaciones)leerte.que el verano te sea propicio, aunque ya veo que sí...
Esa es muy buena señal, esas epocas son extrañas y un poco "sonámbulas".
Que la disfrutes mucho (tus lectores la disfrutaremos despues´;-)
Un beso.
Pero antes o después los leerás, o al menos algunos de ellos.