
Gracias al auxilio anónimo he dado con el cuadro de Dino Valls al que me refería en la anterior entrada titulada "Dream". No voy a glosarlo, sólo pido que se le conceda el tiempo de observación detallada que merece, que es mucho, pues está hecho con los mimbres de la eternidad. Quien desee profundizar en la obra y el mundo del artista puede asomarse a esta estupenda monografía de Lilo Mor.
Y como lo prometido es duda (hasta que se cumple), aquí el poema que escribí bajo el influjo de "La caricia más profunda". La nieve no estaba en el lienzo, pero nos acompaña de antiguo, y en esta imagen en particular le debe mucho a Chrétien de Troyes:
ENHEBRA el horizonte con su aguja,
los montes más allá de la ventana.
De pronto, un dedo chilla atravesado.
Sobre el nevado alféizar ya la sangre
cae y sonrosa el agua del invierno.
Comentarios
saludos,
eutelia
www.albinovino.com
Quizá ese pequeño placer de mirar un cuadro y leer un poema, en silencio y con calma, sea todo lo necesario en algún momento.
Un abrazo,
Lilo.
:)
Era de esperar, pero yo lo hacía impacientamente.
Muchas gracias.
Interesantísimo...
Y esa "sangre que sonrosa", todo un hallazgo.
Y un cierto paralelismo:
(En mi primeras liras, ella pretende que su sangre blanquee para dejar un rastro más claro...)
Un saludo azulado.