
DESCUBRIMIENTO DEL FUEGO
Como el adusto Poe siempre creí
que yo estaba solo, y como todos
di en pensar que el mundo era más cierto
porque yo estaba en él, justificándolo.
La Legión Extranjera y Camelot,
los pieles rojas y los negros tanques
eran espejos en que adivinaba
una vida más alta que la mía:
el cobarde acariciaba sus gestas;
ladrón, se apoderaba de otros sueños,
quizá para tapar sus pesadillas.
Después vinieron los primeros versos,
su mal censo de sílabas y un ritmo
de elefante que los años arrastran
o de presa espasmódica del tigre
que salta y se revuelve entre resuellos.
La poesía dio luz y calor.
Un juego, fue la chispa que prendió
este incendio que empieza a sofocarme.
Comentarios
que ha merecido la pena, y mucho, el rescate.
Y la casualidad ha querido que hace un par de días titulara yo así también otra entrada en mi blog:
http://eljuegodelataba.blogspot.com/2010/10/un-poema-rescatado.html
Un fuerte abrazo.
Elías
Tengo que pasarme más a menudo por "El juego de la taba". Abrazos.
Tengo que pasarme más a menudo por "El juego de la taba". Abrazos.
Un abrazo
Un saludo