
Veo que alguien ha copiado cinco de mis traducciones del irlandés en su blog sin pedir permiso, aunque es cierto que citando la fuente. Bien está: agradezco sinceramente el interés, y enlazándolos, me ahorro el trabajo de mecanografiarlos de nuevo. Ahora que la economía irlandesa hace aguas y el tigre celta empieza a devorar a sus crías, bueno es recordar que en lo que siempre ha sido Irlanda una potencia de primer orden es en lo literario. Estos poemas gaélicos no se devalúan nunca, a diferencia de los bonos o las hipotecas basura.
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Un saludo