
Cuando en una crítica alguien le advierte a uno de un gazapo o le enfrenta una seria crítica fundamentada, al autor le inunda una cierta melancolía y, pensativo, la agradece. Cuando por el contrario le toca en suerte un disparate, una sonrisa se le dibuja en el rostro y, naturalmente, también lo agradece. Y más si cabe, porque le alegra el día.
Ha amanecido ventoso. La lluvia barre las hojas de las avenidas. Pero este comentario sobre Luis Cernuda. Años españoles (1902-1938) me pone de muy buen humor. Que a lo largo de más de 400 páginas a uno no lo hayan comprendido en nada causa pasmo. Y relativiza mucho. Hay lectores que no quieren que alguien venga a sacarlos de su inopia o que restaure la cabal imagen de una figura admirada quitándole la adherencia de la purpurina acrítica. Mis respetos para esta señora: no quería yo, biliar e injusto, haber manchado la peana de su santo.
Comentarios
(Por cierto, qué difícil seguir las nuevas recomendaciones de la RAE sobre las tildes!)
Saludos,
Eutelia
En segundo lugar, lamento que a usted le cause pasmo o risa una opinión lectora. A mí no me causó ni pasmo ni risa su libro; lo leí y expresé lo que pienso de él. Creo que es tan respetable como las opiniones en positivo.
A eso debemos acostumbrarnos; yo a que a usted le cause diversión lo que opino, sin preguntarse las razones objetivas de porqué opino así, y usted a que yo considere su libro pelín subjetivo.
A mi edad no adoro santos; y las peanas me cansan la vista.
Un muy cordial saludo.
Estoy deseando leer la segunda parte de la biografía de Cernuda;es la que menos conozco, y sé que tú me llevarás de la mano para conocerla en un segundo volumen tan impecable como el anterior.
Muy agradecido, de verdad. Un abrazo.
No es para reírse, dale un poco de poder a esa actitud y deja de hacer gracia. No es el caso pero, a veces, sí lo tienen... y entonces es para llorar. Nadie podría escribir una línea que se saliese de lo esperado sobre determinadas figuras, sea lo que sea lo que toque ser esperado en cada momento. No en vano, por actitudes así (son así aunque fueran del revés) los mismos autores estuvieron silenciados durante años. O mirados por encima del hombro por personas que no estaban a su altura, que es peor.
Es lo que tiene el lenguaje escrito.
Estoy segura de que un intercambio de pareceres frente a un café no hubiera dado lugar a dudas de tus intenciones en la biografía.
Sin embargo, yo no conozco ningún libro objetivo.
.
Un abrazo
¡Tanto trabajo de Antonio para esto!
Un saludo.