
Anoche compartimos en Cádiz copas y conversación con varios nuevos amigos y dos autores de Paréntesis. Una vez terminada la presentación que nos reunió allí, y aunque no pude desprenderme del todo de la condición de editor, preferí sentirme, si es posible compartimentar lo que uno sea, compañero de catálogo de Pilar Vera y Miguel Ángel García Argüez. En cierto momento, bromeando sobre esto y lo otro, le hice notar a Miguel Ángel que, con su pelo tan negro y desordenado, como la barba suya, parecía escocés de pura cepa (como de pelo negrísimo son tantos bretones o irlandeses). Él recordó que había estado una vez en Escocia (como si fuera nativo de allí por mor de mi capricho y un whisky), y en la isla de Skye, de la que -y aquí la extravagancia es suya- no guardaba buen recuerdo. Para Miguel Ángel, pues, este poema sobre los parajes que visitamos anoche en nuestra charla, escrito hacia 1987:
SKYE
Skye es una gran losa
funeraria en el mar,
una musgosa lápida in memoriam
de un pueblo invadido y derrotado,
una tumba con epitafio en inglés:
For Sale, Bed and Breakfast, Postcards.
Espero con mi ira hecha montaña,
escociéndome Escocia, dolido,
que una lengua de agua, que un lago
anegue y lave el rostro de esta isla;
que anegue y lave el rostro de este espejo
en que miro mi muerte.
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un abrazo