Escribí este divertimento hace unos días en la sala de espera del aeropuerto de San Pablo, en Sevilla. ¿O he de decir junto a San Giovanni e Paolo, en Venecia?
AEROPUERTO DE OTOÑO
Venecia sin cúpulas ni torres,
la pista
es una piazzetta sin leones.
La vista,
el acqua alta al pie de los aviones,
esas pálidas góndolas.
¡Al Campanile, controladores,
a guiar a las palomas!
(Y venga a caer los chaparrones)
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