
Llega este cuaderno de bitácora digital a esa cifra redonda que no abarcan los dedos, la de 1.000 entradas, y se viste de fiesta, de celebración por haber llegado hasta aquí y haber encontrado a tantos de vosotros en el camino. Sólo me queda una salida: seguir escribiendo y añadiendo entradas al millar y superar pronto el número de las noches de Scherezade.
En la sentina se guardan materiales muy diversos, algunos de los cuales quedan recogidos en el volumen Afán de permanencia, pronto a ver la luz en la colección Álogos de ediciones de La Isla de Siltolá, sé que muy bien acompañado de otros títulos.
Hoy me eximo de inventar algo nuevo; dejo en su lugar un catálogo de entradas anteriores, alguna de las cuales confío en que despierte la curiosidad, si no el interés.
Así, se habló aquí de Alfonso Reyes y Luis Cernuda; se dio "Entre glaciares", un poema escrito en la Argentina ilustrado por una fotografía tomada cerca del Perito Moreno; se recogió un artículo sobre "Lo céltico en Cirlot"; se reprodujo la maltrecha tumba de Emilio Prados; se tradujo a Edmund Spenser... Y 995 cosas más.
Gracias por la compañía.
Comentarios
Felicidades.
Un abrazo
Estás a punto de alcanzar las noches de Scherezade, sí.
Por que se abran, y nos abras con ello, muchas más puertas de milenio.
Mil besos.
Go raibh MÍLE maith agat, a mhúinteoir!!!
A ti, pero sobre todo a nosotros, que somos los que gozamos de verdad esas entradas con "afán de permanencia".
Un abrazo.
Un saludo muy agradecido de una lectora diaria.
M.
Enhorabuena.
Un abrazo.
Un fuerte abrazo.
Gracias por la gran calidad de las entradas y las mil sugerencias.
¡Enhorabuena!
Fuiste mi profesor de poesía y me caló hondo el profundo amor que sientes por ella. Por eso no dejo de rebuscar cada día en tu blog la belleza a la que nos tienes acostumbrados.
Muchas gracias, felicitaciones,y mis mejores deseos. Un abrazo.