
Juan Gil-Albert no sólo fue un excelente poeta sino también un gran prosista, como acredita su obra memorialística o esta novelita, Valentín, que acaba de recuperar Paréntesis con prólogo de Luis Antonio de Villena.
El amor como pasión que se desborda, los celos, el teatro shakespeareano, la muerte: todo eso está en esta obra que vuelve a las mesas de novedades de las librerías.
Comentarios
Un abrazo.