
AMANECER EN CARCASONA
Las viejas barbacanas donde crece
el tiempo como un árbol milenario
defienden con ardor el campanario
altivo en que la luz se comba y mece.
Se astillan las tinieblas, ya amanece,
lo oscuro sigue fiel su itinerario
dejando el campo libre al adversario:
el grana que no es sangre, aunque parece.
Roja la hora, la aurora carmesí
cuando aún el cielo es cota de mallas
de estrellas que atraviesa el nuevo día.
La noche es un herido jabalí
que marcha más allá de las murallas.
Rayos de sol lo siguen en jauría.
(Farewell to Poesy, Pre-Textos, 2002)
Comentarios
Uno de los trascendentales del Ser en acción: LA BELLEZA.