
De Alcalá de Henares, ciudad de doctos e ilustres, me llega un ejemplar del hermoso libro de cuentos de Francisco José Martínez Morán, a quien ya conocíamos como -estupendo- poeta. Digo hermoso, y me refiero al continente, a la factura del libro. En su interior, con una alta calidad de prosa, una realidad fea, sucia, a la que el autor no da la espalda; al contrario, hace que las páginas del libro sean nuestras solapas; y nos las sacude, nos zarandea, presentándonos la historia de una niña vendida a un prostíbulo, o la declaración de amor de un maltratador, o un error en un bombardeo, con consecuencias fatales, esclarecido por una fría comisión deshumanizada y cartográfica. El volumen está editado con todo el mimo y la belleza que acostumbra prodigar El Gaviero. De los 666 ejemplares de la edición (cifra que cuadra a a la bestialidad de la vida en muerte de la que es espejo el libro), el mío, numerado, es el 106. En tinta roja, como de sangre.
Comentarios
Por lo que cuentas es hermoso por fuera y peligroso por dentro.
Tengo muchísimas ganas de leerlo!
Saludos.
Un abrazo,
Francisco
A.