
La investigadora extremeña pero afincada en Sevilla María Isabel Cintas, que tanto ha hecho por la difusión de Manuel Chaves Nogales, y a cuyo estudio ha dedicado treinta años, acaba de obtener el Premio de Biografía Antonio Domínguez Ortiz que convoca la Fundación José Manuel Lara.
Gracias a ella Chaves Nogales ha ido emergiendo del desconocimiento en que penaba. ¿Qué mejor, entonces que quien tan bien lo conoce publique ahora su biografía? Una biografía rica e iluminadora, pues Chaves, sevillano que fue a morir a Londres tras escribir reportajes magníficos sobre la Rusia soviética o el ascenso nazi, fue testigo directo de mucho de lo más relevante, y peor, del pasado siglo.
Chaves Nogales ayudó en lo que pudo a Cernuda a principios de los años cuarenta, cuando ambos estaban exiliados en Gran Bretaña, y el segundo, a menudo exasperado y exasperante, lo despachó en alguna ocasión con un sumarísimo "periodista", palabra que en su boca era un insulto y que una vez, como recuerda Isabel García Lorca en sus memorias, propinó al mismo Pedro Salinas.
Comentarios
Un cordial saludo,
Juan Pablo
Un magnífico escritor (y periodista).
Estaremos atentos a esa biografía.
Abrazo.