
Jesús Aguado en una lectura en Nueva York el año pasado
Últimamente, los libros de Jesús Aguado propenden al orden alfabético como criterio de ordenación del material que incluyen. Así sucedía en Diccionario de símbolos (Paréntesis), y así vuelve a ocurrir en Animal poesía, su más reciente volumen publicado.
Como un arca de Noé, en estas páginas hallamos -constatamos sus lectores de antiguo, que recordamos a sus habitantes- la presencia de los animales, desde la abeja al zorro.
Es un libro prodigioso, repleto de hallazgos líricos, de fogonazos, de aciertos. Estremecen, por ejemplo, al comienzo de la letra A, estos dos versos protagonizados por una abubilla: "dentro de una huella de tigre / vio una huella de abubilla". ¡Cuántas historias latentes, qué de motivos para la reflexión! Le sientan bien a este libro las elipsis, las numerosas elipsis fruto del espigar los versos de poemas que han alzado el vuelo y sólo han dejado una ramita, un huevo, una pluma. In medias res, uno se pregunta por las historias de las que forman parte, por los antes, por los después. Animal poesía está lleno de sugerencias, como "me piensan tus jadeos, tus dos gatos", o este haiku sorprendente y franciscano en abrazar hasta el horror:
Con sus patitas
la cucaracha muerta
sostiene el cielo.
El libro está editado por la Asociación Cultural Crecida de Ayamonte (crecida@terra.es) en su colección Línea Inclinada.
Comentarios
En unos días publicaré en mi blog -con su amable permiso- una selección de los haikus que allí se encuentran.
Un tipo estupendo, Jesús.
Abrazo