Iba uno a glosar aquí la presentación del segundo tomo de la biografía de Cernuda en Jerez, el jueves, cuando haciendo la ronda de blogs al entrar en éste me he encontrado con que Benítez Ariza, mi presentador, lo ha hecho mucho mejor de lo que yo pudiera hacerlo. Y me ha gustado comprobar que la magia que sentí ayer no fue ilusión ni embeleco, sino realidad compartida. Aquí se puede leer su impresión, que concuerda con la mía y, ya digo, la supera.
El patio donde la librería La Luna Nueva realiza sus actividades culturales estaba cuajado de jazmines, de buganvillas, de boj. Cantaban los pájaros antes de que empezáramos a hablar, y luego silenciaron su endecha por el día que acababa al oír los versos del poeta sevillano, que era concelebrado por dos poetas que nacieron el año en que él murió. Con expresión cernudiana, fuimos protagonistas y testigos, porque lo importante era él, del acorde.
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Saludos.