AL MARGEN DE UN LIBRO DE POEMAS
Más que la prosa,
la poesía
es promiscua, y nos pide
un latido nuestro ante el latido
que en la página tiembla.
Por eso, aunque no lo use como hoy,
para dormir necesito
más que valeriana o láudano,
violines o laúdes,
un lápiz, perro dócil que reposa
en la mesilla;
un lápiz, ese libro sin hojas
sin el cual no me duermo;
un lápiz, ese leño en las olas,
(Publicado en Campo de Agramante, número 15, primavera-verano de 2011)
Comentarios
Acabaré por comprarme uno de sus libros. Me lo estoy pensando.
Uno de la Judería
Saludos.