Otro poema inédito


Charles Paul Landon, Dédalo e Ícaro (1799)



UN SUELO DE CRISTAL

Como Ícaro,

vuelo unos instantes

sobre un suelo de cristal

en este restaurante sobre ruinas griegas.

Y las huellas no son huellas, sino nubes.


Sólo es cuestión de tiempo que en las nuestras

se alce otro cristal o una pantalla

y que, por una técnica que no se me alcanza ahora,

alguien contemple

una sombra caída,

Ícaro incauto,

sobre esos mármoles, espejo

no de formas sino de instantes.


Comentarios

samsa777 ha dicho que…
¡Magnífico! Me gusta, sobre todo: "Y las huellas no son huellas, sino nubes".