LA LLUVIA
Supongo que a un periódico griego
le sienta bien amarillear
sus épsilons y deltas
bajo el sol de las Cícladas;
y los carámbanos,
a otro comprado junto al Moscova.
Del mismo modo,
qué bien combinan
con este periódico en gaélico
unas gotas de lluvia
doblando la esquina de Nassau Street.
Es un semanario
y no trae mapa del tiempo
(cómo hacerlo en este país
en el que el cielo cambia
cien veces en un solo día),
pero lo actualiza,
suplemento gratuito,
el chaparrón.
La tinta quiere ser otra vez líquida,
y con su gramática el clima
eclipsa consonantes
y las aspira
mientras conjuga las declinaciones
del agua.
Con la antigua tipografía
sobre la nueva,
las gotas
se le clavan suavísimas
como uñas de una mujer que ama
en la espalda del hombre,
y el papel adquiere sentido,
lo mismo que, si escampa,
una cortina cuando el sol la atraviesa.

Comentarios
Go raibh maith agat, a mhúinteoir.
Un abrazo,
Chesús