
Se publicó este poema en un folleto conmemorativo de una biblioteca de Londres, cuando un colega pidió colaboración, entre otros, al bibliotecario Larkin. Un familiar me ha puesto sobre su pista. Seguramente exista traducción el español, pero yo -como tantas cosas- la desconozco. De modo que aquí dejo mi versión, hecha ex profeso para Martín:
SEGUIR VIVIENDO
Seguir viviendo –es decir, repetir
un hábito formado para salir al paso
a las necesidades– es perder casi siempre, o componérselas,
según el caso.
Esta pérdida de interés, de pelo, de vigor…
Podrías descartarlas, pero en vez
de ser póker el juego, y darte un ful,
es ajedrez.
Recorrida la extensión ya de tu mente,
con qué cuentas está claro, como una lista de cargamento.
En ninguna otra cosa debe estar
tu pensamiento.
¿Y qué se saca? Solo que, con el tiempo,
la ciega impronta lleguemos casi a identificar
de nuestras actuaciones, y rastrear su origen.
Mas confesar,
esa verde noche en que nuestra muerte empieza,
lo que hubo, poco satisface ni se quiere,
pues en tiempos atañía solo a un hombre,
y ese se muere.
PHILIP LARKIN
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