Yo no sé por qué a este hombre le interesaban las mancias y vaticinios cuando él era capaz de escribir el futuro sin un solo aspaviento mágico o teosófico. Quizá fuera porque el futuro no es muy diferente del presente y el pasado. Hojeo la edición facsimilar de Nueva Revista que ha preparado para Renacimiento Gabriele Morelli, y doy con estos versos del último Fernando Villalón (el número está fechado en febrero de 1930), perfectamente proféticos, visionarios, de lo que está sucediendo ahora mismo:
mientras los poderosos, con sus servilletas pendientes del cuello,
digieren sudor bajo sus corazas de oro...

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Abrazos.