Este otro poema lo traduje para el I Festival Internacional de las Artes Sibila que se celebró en 1996 en el Alcázar sevillano, al que vinieron muchos poetas británicos e irlandeses. Su autor hacía un uso de la rima que me resultaba obligado respetar.
LAS PELIRROJAS DEL CIELO
Solo las pelirrojas del cielo, algunas veces,
ayudan a mi vida. En multitud las rubias
navegan olvidadas sencillísimamente
aún parpadeando con un amor, absurdas,
en tanto las morenas junto al juncal meditan
y tras de lo elegido flotan, reconciliadas;
y satisfechas casi, trigueñas y pajizas,
aquí casi desean un hijo con desgana.
Solo las pelirrojas, empero, esto recuerdan:
este genio y enfado en la escuela del Tiempo,
la tímida esperanza que asoma con sus pecas
al sol de la ventana de acusadores gestos.
Yo no voy a salir, tampoco saldrán ellas
del cielo hasta que funda el castaño en la sangre
a dos temperamentos mortales. Si quisieras
podríamos quedarnos aquí, si es que te place.
GLYN MAXWELL
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