James Joyce con Sylvia Beach y Adrienne Monnier en la antigua Shakespeare and Co.
No se me ocurre mejor manera para celebrar San Patricio que traer aquí el artículo que Armas Marcelo dedicaba a Joyce y su Ulises el otro día en El Cultural. Es ameno, inteligente, divertido, y nos hace viajar brevemente en Dublín a los que hoy estamos lejos.

Comentarios