Me entero por el siempre visitado blog de Álvaro Valverde de que se van a celebrar en Cáceres unas jornadas sobre Luis Cernuda con motivo del cincuentenario de la muerte de este en México. Participarán entre otras personas a las que aprecio James Valender, Ana Gorría o Gabriel Insausti. También alguien cuyo nombre me ha causado un respingo, porque no sabía que me hubieran invitado: Antonio Rivero...
Aún no he entrado en la edad propicia a la senilidad, de modo que me sorprendió como digo hallarme en el programa, aunque luego vi que solo se trata de mi mitad. De la mitad de mis apellidos, quiero decir, porque el ponente es Rivero Machina y no Rivero Taravillo, y de alguien con la mitad de mis años, pues yo voy a cumplir ahora cincuenta y él tiene veinticinco. Me alegra mucho que un doble mío, mitad solo en esas dos cosas porque seguro que es más brillante que yo, participe en el congreso cernudiano. Además, veo que Antonio Rivero Machina es poeta y acaba de ganar el Premio Antonio Carvajal de Poesía. Otro motivo de felicitación. Por cierto, que recuerdo que el propio Carvajal que da nombre al certamen participó hace veinticinco años en el Congreso sobre Lus Cernuda que se celebró aquí en el Alcázar de Sevilla y donde -tenía yo veinticinco años también, y estaba naciendo o por nacer mi tocayo Rivero Machina- conocí a Octavio Paz.
He escrito Paz, y quizá debería haber sido Poe. Tengo muy presente mientras escribo estas líneas su turbador cuento "William Wilson", que trata del tema del doble. Le deseo lo mejor al otro Antonio Rivero y le pido, aunque sé que no será necesario, que mantenga muy alto el pabellón de los Antonio Rivero estudiosos de Cernuda.

Comentarios
Pero está visto que escribir una biografía completísima, documentadísima y extraordinariamente valiosa en este país como que no tiene importancia; total, siempre hay un poeta de sustitución.
El pabellón está ya muy alto. Se hará lo que se pueda.