Desde hace ya algunos años, es autora de muchos de los mejores haikus que se escriben en España. Se lo decía la semana pasada a Alejandro Luque mientras hablábamos del género. No sé si Alejandro habrá podido leer en el ínterin algunos de ellos, pero para demostrarlo a él y a quien por aquí pase traigo a esta ventana un puñado de los haikus de Susana Benet aparecidos en el último número de la revista Palimpsesto que en Carmona dirige Francisco José Cruz. En ellos se aprecia lo que ella misma afirma en el texto -más práctico, por lo experimentado, que teórico- que precede a los versos. Desde que compone haikus, dice, "en lugar de andar distraída con mis propios pensamientos y preocupaciones, presto más atención a mi entorno." Aquí van cuatro:
Piedra del río,
fresca como si el agua
corriera dentro.
Tienda de especias.
Me llevo sin pagar
todo el aroma.
Roza el paraguas
la rama del naranjo.
Lluvia de azahar.
Al dar el pésame,
una lágrima ajena
en mi mejilla.

Comentarios
No mediremos
nunca la poesía
con una regla.
(5-7-5)
Yo también compongo, como un sudoku y contando sílabas con los dedos en mis noches de insomnio. Por ejemplo:
Sal de esa foto
o si no, por lo menos,
déjame entrar.
(5-7-5)
Aitor Suárez
Octavio Paz, visitando la guarida de Basho, le dio sentido (cito de memoria):
El mundo cabe
en diecisiete sílabas:
tú en esta choza.
Me parece que esos mimbres son acogedores.
Agradecido.