El poeta Ignacio Arrabal tiene la ocurrencia de sacarnos en un mismo texto a Fernando Pessoa y a mí. Le agradezco el gesto, que solo veo justificado en el hecho de que el sacerdote que bautizó a Pessoa se llamaba António Ribeiro. Su viaje por Lisboa y por mi lluvia se puede leer en su blog.
El poeta Ignacio Arrabal tiene la ocurrencia de sacarnos en un mismo texto a Fernando Pessoa y a mí. Le agradezco el gesto, que solo veo justificado en el hecho de que el sacerdote que bautizó a Pessoa se llamaba António Ribeiro. Su viaje por Lisboa y por mi lluvia se puede leer en su blog.

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