Cuando
estés, como hoy, desesperado,
y
tu único sueño sea no haber nacido,
entonces,
como ahora, regresa
a
lo único que aún cubre de lágrimas puras tus ojos:
la
belleza de un lugar y una música
al
pie del mar, tu reflejo.
Porque
no siempre uno es de donde nace
y
el idioma que habla puede ser un eco
del
pulso de su sangre en otras venas,
de
todas las nostalgias la más honda
es
por lo que nunca ha sido. Nada puede
igualar
la tristeza de saberse
ajeno
hasta a sí mismo, un exiliado,
que
de ninguna parte a parte alguna
persiste
en el error de la existencia.
Al
pie del mar, tu reflejo,
la
tristeza de un lugar y una música,
tu
alma en las almenas, en la piedra
que
ves más cierta y propia que tu sangre.
(A.R.T, Farewell to Poesy, Pre-Textos, 2002)
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