Su lectura me ha sugerido este poema:
LEOPARDI EN NÁPOLES
Entre estas dos jorobas,
mi corazón.
Hallar un sucedáneo entre
los libros
de todo lo que aquella
biblioteca
me fue privando un año
tras de otro;
entre extrañas paredes
familiares,
en la casa natal, un
exiliado
del mundo que no quiso
cobijarme.
Lunas crecientes de un
monstruoso cielo,
entre estas dos jorobas,
mi corazón.
Ciego, deforme, enfermo,
quebradizo,
ya son la proa y popa de
mi pecio.
A todo lo acompaña un
semejante,
menos a mí.
Como lava expulsada del
Vesubio
y su reflejo,
entre estas dos jorobas,
mi soledad.

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Santiago Muñoz Bastide