Octavio Paz, todavía joven, ante su casa natal de Mixcoac
Córdoba brilla estos días, y no solo en sus patios. Ayer, Francisco Onieva firmaba esta reseña de Los huesos olvidados en el suplemento Cuadernos del Sur.
Querido Antonio: Me han puesto un enlace directo a tu Blog, de modo que confío en poder leerte con puntualidad y mantener el coloquio literario. Abrazos!
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Me han puesto un enlace directo a tu Blog, de modo que confío en poder leerte con puntualidad y mantener el coloquio literario. Abrazos!