Rossetti, en retrato de William Hunt
Es originalmente una sextina de Dante Alighieri, en versión inglesa de Dante Gabriel Rossetti (según Harold Bloom, el mejor poema que este escribiera jamás). He aquí mi versión de la de Rossetti:
A débil luz
y al gran cerco de sombra
llegué, y a
la blancura de los montes,
donde el
color no vemos de la hierba.
Mas mi deseo
no pierde su verde:
tan
arraigado está en la dura piedra
que habla y
oye como si fuera dama.
Tan helada
del todo está esta dama
joven, como la
nieve entre la sombra,
que no
conmueve, cual si fuera piedra,
el tiempo
que entibiando va los montes
y los hace
pasar del blanco al verde,
cubriéndolos
de flores y de hierba.
Si su pelo
enguirnalda con la hierba,
la mente ya
no piensa en otra dama,
pues tan
bien entreteje el rubio al verde
que Amor se
sienta allí bajo la sombra,
Amor que me
enclaustrara en bajos montes
más fuertes
que muralla hecha de piedra.
Muy más
brillante es ella que una piedra
preciosa, aunque incurable
por la hierba:
por eso huí
por llanos y por montes,
muy lejos
del peligro de esa dama;
mas nada
ante su luz puede dar sombra:
ni un muro,
ni un alcor, ni estivo verde.
Hace poco la
vi toda de verde,
tan
compuesta, que hacer pudo de piedra
al amor que
yo siento aun por su sombra;
igual que
uno corteja a grácil dama,
así la
cortejé en prado de hierba
rodeado por altos,
altos montes.
Mas volverán
los ríos a los montes
antes de que
esta llama tierna y verde
de Amor arda,
como arde en joven dama,
por mí, que dormiría
sobre piedra
e, igual que
un bruto, comería la hierba
por ver de
su vestido la honda sombra.
Por negra
que los montes den su sombra,
con su estival
verdor la hermosa dama
la cubre,
como a piedra bajo hierba.

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