Esta tarde se presentará en la Feria del Libro de Sevilla Pompa y circunstancia. Diccionario sentimental de la cultura inglesa (Fórcola, 2014, ya por la tercera edición). Acompañando al autor, Ignacio Peyró, estaremos su editor y yo mismo. Dejo aquí la reseña que he publicado del libro en el número 116 de la revista Clarín:
Gentis anglorum
Esta reseña podría despacharse con un telegrama baratísimo
que costara un penique: “Excelente”, se podría afirmar sin necesidad de poner
un stop ante ninguna palabra
siguiente y secundaria. Pues sucede que lo que ha logrado Ignacio Peyró es algo
muy inusual: conjugar la erudición y el conocimiento profundísimo con una
manera de exponerlo desenfada, cordial y sin resabios y que si hace alarde de
algo es de una prosa elegantísima, como no emplean muchos que se dedican
directa y declaradamente a la literatura y no a los estudios culturales o a la
alta divulgación. Hay que decir, no obstante, que se trata de un libro muy
personal que se fija sobre todo en una de las Inglaterras posibles, la
conservadora, de gentleman, dejando
de lado muchos otros aspectos que podrían haberse tratado igualmente. Está
además el terreno de la política, donde es posible debatir sin perder las
formas; así, al que esto firma le resulta antipático Churchill, por no hablar
de esa indeclinable bruja, a la que Peyró aprueba, Margaret Thatcher, que ahora
concentra su maldad en el infierno harta de asesinar ubicuamente en España
(Gibraltar), Irlanda (Derry y Belfast) lo mismo que en Argentina y sus costas
(las islas Malvinas).
Como declara el subtítulo, las entradas (sobre bebidas,
prendas de vestir y marcas de automóvil, pero también sobre instituciones
políticas y costumbres) son alfabéticas, y las hay que son cumplidos ensayos,
pequeñas monografías que saben traer muy bien sus citas y resultar hondas sin
ser cargantes. Porque el autor no opera tanto por acumulación como por
vislumbres, tratando de sorprender (creo que lo consigue con creces) los gestos
y, más aún los tics, que hacen del carácter inglés lo que es. Habrá lectores
para los que sea blasfema la ausencia de los Beatles, pero más llamativa que la
de los melenudos de Liverpool es la de quien pudo haber sido vecino, un santo
tonsurado cuyos huesos reposan a 109 millas, en Durham. Autor de una estupenda
y pionera Historia ecclesiastica gentis
anglorum, panorama diacrónico desde un punto de vista religioso del pueblo
inglés, Beda el Venerable ya contó muchas anécdotas sobre estas gentes que
luego han ido evolucionando hasta ser la amalgama de hoy en día. Y como un
hispanoparlante (o hispanoescriba) no puede mencionar a Beda sin citar a
Borges, podríamos decir que este Pompa y
circunstancia es susceptible de ser leído como el bonaerense fatigó la Encyclopaedia Britannica, consultándola constantemente
aquí o allá, disfrutándola a sorbos, pero también se puede leer de corrido. La
principal diferencia con la Britannica
(que aquí abarca tres páginas) es que esta está redactada por una imponente
plétora de especialistas, y Pompa y
circunstancia es obra del imponente y pletórico Peyró, a quien lo vemos
como un doble del doctor Samuel Johnson, compilador titánico de un gran
diccionario de la lengua inglesa a muy pocas yardas del muy literario pub Ye Olde
Cheshire Cheese, en la londinense Fleet Street.
No es la literatura de lo que más se ocupa Peyró, pero en
este ámbito también compone artículos de fuste. Los hay sobre Jane Austen,
Hillaire Belloc, William Blake, las hermanas Brontë, Chesterton, Graves, Hardy,
Orwell, Pepys y Shakespeare, entre otros. Sobre Robert Browning es lacónico,
pero no menos preciso; citando a Antohy Burgess, dictamina: “a todos nos
encantaría que nos gustara Browning, pero nos parece demasiado difícil.” Otros
simplemente no salen a escena, y en ese coro estruendoso de silencio alzan la
voz muda Byron, Eliot (inglés de adopción) o Wordsworth. De los españoles se
cita a Blanco White, a Leandro Fernández de Moratín y se dedica una entrada al Quijote. Echa uno en falta al king Arthur, monarca de un reino
inabarcable –Luis Alberto de Cuenca– e inspirador de toda la literatura de las
novelas de caballerías y que tuvo un segundo reinado, no menos mítico, en la
segunda mitad del siglo XIX, de Tennyson a los prerrafaelistas.

Comentarios
Dicho esto, saludemos, pues, la aparición de este libro de Peyró.