González-Cotta proponía aquí la semana pasada los viajes
pintados de Manuel Ortiz. Y hacia su Bóreas, o al menos hacia Escocia pasando
por Utrera, va hoy mi recomendación igualmente para el sibarita que busca con
qué regalarse el oído como para el generoso que desee regalar, emanación de su
propia sensibilidad, algo hermoso. El destinatario de ese obsequio ha de tener,
eso sí, el oído aún sin necrosar por tanto ritmo adocenado, bobo, sacaperras.
En
Utrera reside mi amiga Catriona Zoltowska (su apellido de soltera es Jones).
Catriona es de la pequeña isla de Barra, en las Hébridas, y hablante nativa de
la endiablada a la par que angelical lengua gaélica. Con ella, y en su piso de
entonces del Tardón, traduje hará pronto treinta años un buen número de
canciones de su patria que hoy, casi tan añejas las versiones como los
originales, me parecen un puro whisky envejecido. Algunos de esos cánticos con
los que las mujeres escocesas acompañaban el enfurtido de la lana son los que
Karen Matheson reúne en este disco bellísimo totalmente interpretado en esa
lengua. Urram significa “respecto”
en gaélico, y es un homenaje de la cantante de Capercaillie (que ya ha tocado
en Sevilla un par de veces y aquí es solista), a sus padres recientemente
muertos. Y, por medios de ellos, a su tradición de luchadores en tierras
ásperas y mares encrespados.
Si
se incluyeran aquí los títulos, naturales en The West Highland Free Press pero exóticos en EL MUNDO, habrían de
figurar en la página del jeroglífico que no tiene este periódico (de no ser las
de la campaña electoral con su adivinanza de los verdaderos planes de los
políticos). Enya está muy bien, bajo su gasa New Age. Pero esto otro, aun con
arreglos modernos, es la tradición verdadera del canto céltico al natural antes
de pasar por el photoshop del oído.
Las
melodías que bailan en este disco sorprenderán al neófito. Si no le agradan, no
le eche la culpa a Matheson sino a los muchos cacofónicos y fónicos cacos que le han estragado
y robado el gusto.
Urram, Karen
Matheson, 17.99 euros el CD.
(Publicado en El Mundo el 18-12-15)

Comentarios