Hoy es un día de emoción y recuerdo para Irlanda. Otro Lunes de Pascua, hace cien años, en Dublín se producía un alzamiento contra el poder británico que proclamaba la República de Irlanda. Los sentimientos se agolpan y es mucho lo que podría escribir ahora sobre la efeméride.
Ayer se celebraron varias ceremonias, incluido un desfile militar por las calles de Dublín, sobrio, solemne, respetuoso, en total contraste con el de san Patricio, celebrado también hace pocos días. Podría traer aquí el poema "1916" de W. B. Yeats, uno de sus más conocidos, donde el futuro Nobel dejó su impresión sobre lo sucedido. Dejo aquí sin embargo otro, menos difundido, sobre el sacrificio de aquella revolución que al fracasar triunfó en cierto modo, al granjearse la simpatía de la mayoría de los irlandeses. Lo incluí en la Poesía reunida de Yeats (Pre-Textos, 2010):
EL ROSAL
“Oh, las palabras
se dicen a la ligera,”
dijo Pearse a
Connolly,
“quizá una brisa
de palabras prudentes
haya marchitado
nuestro Rosal;
o tal vez un
viento que sopla
sobre el mar
helado”.
“Sólo necesita que
se le riegue”,
contestó James
Connolly,
“para que vuelva a
salir el verde
y se extienda por
doquier,
y sacar la flor
del capullo
para que sea el orgullo
del jardín.”
“Pero de dónde
traeremos agua,”
dijo Pearse a
Connolly,
“cuando todos los
pozos se han secado?
Oh, claramente
sólo con nuestra
roja sangre
podremos hacer un
Rosal?

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