Este poema se atribuye a Finn, el caudillo irlandés de los fianna. Se conserva en un manuscrito del siglo XV pero el texto pertenece al IX. Lo traduje en Antiguos poemas irlandeses (Gredos, 2001):
Primero de mayo, hermosa vista,
espléndida época;
entonan los mirlos un canto pleno
cuando despide el sol un débil rayo.
Llama el cuco fuerte y vigoroso;
bienvenido sea el verano:
él aquieta las acerbas tormentas
en las que el tupido bosque es lacerado.
Amengua el verano el pequeño arroyo;
buscan un estanque los veloces caballos;
se despliega el alto brezo;
crece el follaje hermoso y delicado.
Retoñan las yemas del espino;
corre liso el océano;
el mar se duerme;
cubren las flores el mundo.
Llevan las abejas (poca es su fuerza)
una carga de flores selectas en sus patas;
la montaña da con abundancia
y atrae hacia sí al ganado.
Canta el bosque su música;
proporciona paz perfecta la melodía;
se levanta el polvo del hogar
y la niebla del lago lleno de agua.
Habla la enérgica polluela;
canta la alta y pura cascada
contenta de tener cálidas aguas;
ha llegado el susurro de los juncos.
Se lanzan arriba las golondrinas;
fuerte música rodea al alcor,
crecen frutos dulces y exquisitos;
(...)
(...)
eleva su canto el firme cuco;
da un salto la trucha;
fuerte es la (...) del guerrero presto.
El vigor de los hombres crece;
pura es la excelencia de las grandes pendientes;
hermosa es la extensión de cada bosque;
hermosa cada linda gran llanura.
Deliciosa esta época del año;
se ha ido el crudo viento invernal;
brillante el bosque; fértil, el agua;
gran paz; alegre verano.
Una bandada de pájaros se posa
en el sitio por el que anda una mujer;
hay un rumor en un campo verde
por el que corre un brillante y raudo arroyuelo.
Gran ardor, monta de caballos;
se alinea la apretada hueste;
la charca es noble en prodigalidad:
pone oro en las pupilas.
El hombre débil teme lo que oye;
el hombre firme canta animoso;
en justicia canta:
"¡Primero de mayo, hermosa vista!"
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