Medio
hablando en latín, la pronunciaba
igual
que una amenaza del infierno.
Pero hoy, en el verano, ya sin él,
deslizo
la cortina, los visillos,
y
bajo la persiana: la penumbra
hace
que aún la diga en este cuarto,
mientras
fuera la flama, como entonces,
incendia
con su nombre el mediodía.
(De un libro en marcha)
Comentarios