La nueva editorial Ultramarinos, bajo el impulso de Julia Echevarría,
Unai Velasco y Víctor Balcell, ha comenzado con paso firme publicando pocos
pero selectos títulos. No se me ocurre mejor manera de empezar. Uno de los títulos
con los que se estrena el proyecto es Los eróticos y otros poemas, del
mexicano Efraín Huerta (1914-1982). José Emilio Pacheco escribió en un
texto que se incluye junto a otros como apéndice en esta ejemplar edición: «Nunca
antes había llegado El Poeta a una subversión tan radical del discurso poético,
a una degradación tan alegre y tan dolorosa de la entrañable, de la amada poesía.
En su inmediatez, su agresividad, su desacralización, en su empleo magistral de
todo lo grotesco y lo absurdo que deforma nuestras vidas, El Poeta critica la
realidad al criticar lo que es más suyo: la poesía.»
No es solamente poesía amatoria. También están
presentes las ideas comunistas de Huerta, que se quedó en un tris de venir con
el grupo de mexicanos que en 1937 recorrió España en plena guerra civil. Todos
conocemos los desastres del comunismo, pero habría que ser completamente
insensible para no reconocer las tropelías que este denuncia. En una serie de
poemas escritos en Cuba, Huerta dedica uno a Roberto Fernández Retamar sobre un hotel,
"El Colony":
Los siniestros tycoons con cara de zapato pecoso
lo planearon y construyeron para su alcohólico week-end
Costó una escamita de la serpiente Wall Street
En los "Poemínimos, algunos entrecortados hermanos del
epigrama, como "Ay poeta", fechado en 1969, donde la autoironía se mezcla
con el alcance social y político:
Primero
Que nada:
Me complace
Enormísimamente
Ser
Un buen
Poeta
De segunda
Del
Tercer
Mundo.
"Redil", "Recado" o
"Desconcierto" son buenas muestras también de este tipo de poesía, en
la que no se agota la varia riqueza de este libro, editado con prólogo de
Emiliano Delgadillo, y que puede ser una excelente puerta de entrada para uno
de los grandes poetas de México.

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