En De lo poco de vida (Visor, colección Palabra de Honor), el mexicano Marco Antonio Campos rinde homenaje a varios poetas (Fernando Pessoa, Alí Chumacero...). Uno de los poemas que prefiero del libro es el que tiene como protagonista a Shelley. Aquí, sus últimos versos, junto con una fotografía que tomé hace muchos de la citada tumba en el bellísimo cementerio romano donde están también enterrados Keats y, de otro siglo y país, Gregory Corso:
Dónde hallar sus palabras que hizo nuestras:
libertad y poesía, rebeldía y sueño.
Al lado de su tumba crece altísimo
el ciprés, con su ramaje austero,
donde a diario los pájaros le hablan
del sol de Italia y de Inglaterra triste.
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