Bandoneón marzo 07, 2017 Obtener enlace Facebook X Pinterest Correo electrónico Otras aplicaciones Cada vez que se pliega su fuelle, se acercan las dos orillas del océano; escuchándolo aquí, no es junto al Guadalquivir donde lo oigo sino, pegado allí, en el Río de la Plata. Al dilatarse, su mañana es mi tarde; mi medianoche, es su amanecer. Comentarios
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